Lo básico: Identificación oficial y situación personal

Antes de preocuparte por el crédito o la notaría, es fundamental tener tu expediente personal listo. Aunque parezca obvio, muchos trámites se detienen porque la credencial del INE está vencida o el domicilio no coincide.

Para iniciar el proceso, ya sea con un banco, Infonavit o directamente en notaría, prepara lo siguiente:

  • Identificación oficial vigente: INE o pasaporte. Si eres extranjero, tu forma migratoria (FM2 o FM3) es obligatoria.
  • Acta de nacimiento: Debe ser una copia certificada reciente. Las notarías suelen rechazar actas maltratadas o muy viejas.
  • CURP y RFC: Imprime tu Cédula de Identificación Fiscal o la Constancia de Situación Fiscal actualizada. Tu RFC debe estar correcto para la facturación de gastos y futuras deducciones.
  • Acta de matrimonio (si aplica): Si estás casado, el régimen patrimonial (sociedad conyugal o separación de bienes) define si tu pareja debe firmar también. Si compraste bajo sociedad conyugal, ambos deben presentar toda su documentación.

Comprobación de ingresos y perfil financiero

Si vas a solicitar una hipoteca, el banco o la institución financiera requiere comprobar tu solvencia. No basta con decir cuánto ganas; hay que demostrarlo con documentos formales.

Para asalariados, normalmente se piden los recibos de nómina de los últimos tres meses y una carta laboral donde la empresa confirme tu puesto, antigüedad y sueldo bruto.

Para trabajadores independientes o dueños de negocio, la cosa cambia. Te pedirán los estados de cuenta bancarios de los últimos seis meses (a veces doce) y tus declaraciones de impuestos anuales y parciales ante el SAT. Esto es para verificar un flujo de efectivo real y constante.

Documentos de la propiedad que debes revisar

Aunque técnicamente estos documentos los aporta el vendedor, tú necesitas exigirlos para que la compra proceda. Sin ellos, el notario no podrá elaborar la escritura a tu nombre. Asegúrate de que el expediente de la casa incluya:

Título de propiedad (Escrituras): Deben estar inscritas en el Registro Público de la Propiedad. Verifica que el nombre del vendedor coincida exactamente con el que aparece en la escritura.

Certificado de Libertad de Gravamen: Este documento avala que la casa no tiene deudas, hipotecas pendientes ni problemas legales. Es fundamental para tu seguridad jurídica.

Boletas de predial y agua: Deben estar pagadas al corriente hasta la fecha de la compra. Generalmente piden los comprobantes de los últimos 5 años para descartar adeudos antiguos.

El Avalúo Inmobiliario

Este documento no lo tienes guardado en un cajón, se genera durante el proceso, pero es obligatorio para escriturar. Un perito certificado visitará el inmueble para determinar su valor comercial. Este valor sirve de base para calcular los impuestos que pagarás (como el ISAI) y para determinar cuánto dinero te prestará el banco.

Un consejo sobre los gastos notariales

Ten en cuenta que el día de la firma necesitarás comprobantes de pago de los gastos de escrituración e impuestos. El notario te dará un desglose exacto antes de la firma, y deberás llevar el comprobante de la transferencia o cheque de caja certificado.

Tener esta carpeta lista desde el primer día que sales a ver casas te da una ventaja real. Si encuentras una buena oportunidad, podrás hacer una oferta formal de inmediato sin perder días buscando un acta de nacimiento perdida.